Preguntas Frecuentes

La angina es un dolor o molestia provocado por una falta de riego en el corazón por una estrechez parcial de una arteria. La llamamos angina estable cuando se desencadena por esfuerzos (caminar en pendiente, subir escaleras, etc.) y remite con el reposo. En cambio, sería inestable si no remite tras el esfuerzo o si se produce en reposo, desencadenada por una crisis hipertensiva o una taquicardia. Es por ello muy importante que los hipertensos y pacientes con arritmias no olviden nunca su tratamiento y eviten transgresiones dietéticas o estrés emocional.

La angina de pecho o angina estable es un dolor o molestia provocado por una falta de riego en el corazón por una estrechez parcial de una arteria coronaria, que se manifiesta con desencadenantes cómo hacer esfuerzos. La angina estable no provoca muerte súbita. Ésta es algo diferente, y puede sobrevenir por distintas causas como arritmias malignas o infartos.

La diferencia entre infarto y angina reside en unos marcadores de daño miocárdico que se determinan en la analítica de urgencias (troponina). En la angina de pecho, ya sea estable o inestable, no quedan secuelas pues no llega a producirse necrosis miocárdica. En el infarto agudo de miocardio, se produce una elevación de los marcadores de daño, que nos avisa de la presencia de lesión miocárdica, pudiendo dejar mayor o menor secuela en función de su intensidad y su extensión.

Los factores de riesgo son «papeletas» que aumentan el riesgo de sufrir un evento coronario.
La cardiopatía isquémica en general, ya sea angina o infarto, tiene un origen multifactorial, no una única causa. Los seis factores de riesgo más importantes son: hipertensión, diabetes, dislipemia (colesterol, triglicéridos), tabaquismo, obesidad y sedentarismo. Aunque siempre habrá excepciones, por lo general, cuantos más factores de riesgo tenga una persona y menos controlados estén, mayor es la probabilidad de sufrir un infarto o angina.

Los análisis dependen de los diagnósticos que tenga el paciente y si sus parámetros de colesterol y diabetes tienen un control adecuado a dicho diagnóstico.
Los análisis a realizar dependen de las características de cada persona. En quienes aún no tienen ninguna enfermedad o diagnóstico, es recomendable una analítica general y toma tensional periódica. En el caso de haber sufrido un infarto, es recomendable tener un control de colesterol durante el propio ingreso, y uno nuevo a los tres meses para comprobar su evolución tras haber iniciado el tratamiento. Si se es diabético, hay que hacer controles también con hemoglobina glicada (HbA1c). En cualquier caso, es importante preguntarle a tu médico de cabecera cómo y cuándo realizar esos controles, pues dependerán del caso en concreto.

Dejar de fumar, hacer ejercicio y favorecer una dieta baja en sal, grasas y calorías.
Igual que en la pregunta anterior, los pormenores de las recomendaciones higiénico-dietéticas dependen de las características de cada persona. Aunque, en general, es muy recomendable una dieta baja en calorías, sal y grasas animales, ejercicio físico con regularidad y corregir el sobrepeso y la obesidad si existen. Aunque, en mi opinión, si tuviese que destacar una medida como la más importante de todas, lo tengo claro: no fumar.

Sí que puede ser de ayuda, aunque de nuevo depende de los diagnósticos que el paciente tenga desde el punto de vista de la salud mental.
Si se tiene alguna cardiopatía o se ha implantado un stent, como tratamiento de su patología cardiaca, es muy habitual tener miedos e inseguridades. O no atreverse a salir a andar. La ansiedad y la depresión tienen una prevalencia muy superior a lo que se puede imaginar. Por tanto, en este sentido sí creo que un seguimiento psicológico puede llegar a ser de utilidad. Por supuesto, dependiendo del caso en concreto de cada persona.

Que no se le olvide su tratamiento y sus citas de revisión. Hacer la dieta en familia es también útil.
Hay ciertos objetivos que son más fáciles de conseguir si se establecen en equipo. Hacer deporte, dieta o dejar de fumar es más fácil si se hace en familia. El apoyo familiar puede ser también importante para prevenir la aparición de ansiedad o depresión en relación al diagnóstico de una cardiopatía. Es también importante contar con el contexto familiar para planificar y no olvidar las revisiones médicas y tomar el tratamiento sin interrupciones ni errores.

El cateterismo cardíaco es un procedimiento que se usa para diagnosticar y tratar ciertas enfermedades cardiovasculares. Es también llamado coronariografía. Se utiliza anestesia local, para ayudar a relajarte. Durante un cateterismo cardíaco, se inyecta un contraste en las arterias coronarias con la ayuda de un tubo largo delgado llamado catéter. Esto permite visualizar con rayos X el contorno interior o “luz” de estas arterias para detectar lesiones que estrechen el vaso.
Al ser una técnica no sólo diagnóstica, sino también terapéutica, durante el mismo acto se puede corregir esta lesión mediante el implante de un stent o “muelle”.
Los cateterismos diagnósticos se pueden realizar de forma ambulatoria, mientras que cuando se implanta un stent es recomendable pasar una noche en el hospital.

Creo que es muy importante contar con apoyo familiar en este caso. También resulta muy útil preparar un pastillero semanalmente si se tiene un tratamiento con muchos fármacos. Si el tratamiento consiste en uno o dos fármacos, creo útil dejar la caja de la medicación en la mesita de noche o junto al desayuno. Una alarma en el teléfono también puede ser de ayuda.

Dr. Miguel Ángel Martínez Alonso, Granada