Preguntas Frecuentes

Esta situación puede tener su origen en acontecimientos personales (familiares, de pareja, físicos), laborales (falta de motivación profesional, mal ambiente de trabajo, estrés laboral), sociales (amistades, insatisfacción social, estancamiento social), económicos que nos impiden disfrutar de lo que tenemos y solo nos centran en lo que nos falta o nos produce mayor preocupación. También existe otro tipo de depresión (endógena) asociada a cambios biológicos en el cerebro que afecta a los neurotransmisores, sin estar directamente asociada a un factor externo estresor.

Según la Organización Mundial de la Salud la define como una enfermedad o trastorno mental que se caracteriza por una profunda tristeza, decaimiento del estado de ánimo, baja autoestima, pérdida de interés por todo y disminución de las funciones psíquicas como la concentración , memoria , el sueño reparador…

El elemento que diferencia estas situaciones es la duración. La depresión también se caracteriza por tristeza y melancolía, sin embargo la duración de estos síntomas es mayor. Ante una situación difícil o acontecimiento doloroso, se puede generar un estado de tristeza y de falta de ilusión, pero está limitado en el tiempo. Con los días la situación se asume, y luchamos para contrarrestarla. En el caso de la depresión, no se ve final, no hay fuerzas para combatir esta situación, generando más tristeza y angustia.

La imposibilidad para disfrutar de las cosas (anhedonia) es un síntoma muy frecuente en la depresión. Las cosas que nos gustaban o de las que antes disfrutamos no nos producen placer. Nos centramos en nuestra angustia, en nuestra tristeza, y somos incapaces de romper ese círculo de “ dolor”, no encontrando solución a nuestra situación.

Los investigadores de la salud mental han descubierto que el origen de la depresión y de otras enfermedades mentales radica en la alteración de unas sustancia cerebrales (neurotransmisores) cuyos niveles en el cerebro no son los adecuados produciéndose los distintos síntomas con más o menos severidad. Los antidepresivos actuales ayudan a mantener los niveles de estos neurotransmisores y cuando alcanzan el equilibrio, los síntomas comienzan a desaparecer.

Algunas terapias actuales a diferencia de los tratamientos anteriores, han minimizado la aparición de posibles efectos secundarios, permitiendo realizar una vida normal e incluso en pacientes con manejo de maquinarias peligrosas , conducción de vehículos. También en la esfera sexual , con las nuevas formulaciones terapéuticas este aspecto ha quedado muy controlado.

Cuando esto ocurre estamos en el principio del fin de la enfermedad , estamos en el buen camino. Sin embargo, suspender de manera precoz la medicación puede tener un efecto indeseable y experimentar un “rebote”, con la aparición de un nuevo episodio más agudo y severo. Dejémonos aconsejar por el médico sobre cómo y cuándo debemos dejar el tratamiento.

Cuando se inicia la depresión hay síntomas que aparecen poco a poco y no los identificamos como propios de la enfermedad. Otros son de aparición más tardía y son más difíciles de tratar. Cada individuo experimenta estos síntomas de manera propia, por lo que en algunas personas el tratamiento tarda más en hacer efecto .
Dependiendo del tiempo de evolución de la enfermedad y el retraso en el inicio del tratamiento así será respuesta para conseguir cuanto antes la remisión (desaparición) de los síntomas.

La depresión cursa habitualmente con trastornos de la conducta alimentaria .
Hemos oído muchas veces a personas comentar “cuando estoy deprimida, me da por comer“, o al contrario, “cuando estoy mal y con estado de ánimo bajo, se me cierra el estómago “.
Ambas situaciones se dan con frecuencia en la depresión, pero con los actuales fármacos el efecto sobre la alimentación ha sido muy controlado, incidiendo de manera leve en este problema.

La mejor manera de ayudar a alguien cercano a nosotros en el que estamos detectando síntomas de una posible depresión es, estar y permanecer a su lado. La persona que padece una depresión tiene un sentimiento de tristeza y soledad, de sufrimiento, que le impide la relación con los demás, el disfrute de la vida y de los acontecimientos agradables, por lo que se produce poco a poco un aislamiento social. Al mismo tiempo se debe recomendar ponerse en manos del médico para que se inicie cuanto antes la detección de la enfermedad evitando que los síntomas se agudicen y se cronifiquen en el tiempo consiguiendo cuanto antes la recuperación.

Referencias:

  • https://www.who.int/topics/depression/es/#:~:text=La%20depresi%C3%B3n%20es%20un%20trastorno,cansancio%20y%20falta%20de%20concentraci%C3%B3n.
  • American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. Ed. American Psychiatric Association, Fifth Edition. 2013. DOI: https://doi.org/10.1176/appi.books.9780890425596.
  • Warner CH, et al. (2006). Antidepressant discontinuation syndrome. American Family Physician, 74(3): 449–456. http://www.aafp.org/afp/2006/0801/p449.html
  • Organización Mundial de la Salud. Duración del tratamiento antidepresivo. Disponible en: https://www.who.int/mental_health/mhgap/evidence/depression/q2/es/